Mostrando entradas con la etiqueta Grecia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Grecia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de marzo de 2023

El Nacimiento de la Historia en el mundo Grecorromano


Herodoto de Halicarnaso el "Padre de la Historia"


Por: Leopoldo Ágreda Lovera.

Se dice que los griegos en el siglo VIII a.C., logran acuñar sus tradiciones orales en los tomos homéricos, debido a que la lengua griega con sus ricas formas expresivas, daba para las grandes creaciones poéticas; algo similar a lo que sucede con el español, que al compararse con otras lenguas, incluso de índole indoeuropea, posee una mayor riqueza en palabras que sirven para una mayor creación poética – literaria.

Desde ese primer momento en que nace la escritura, el mundo griego se aplica en la producción escrita, siendo el período conocido como “El Siglo de Pericles” en el siglo V a.C., uno de los momentos más importantes, ya que salieron a la luz varias de las obras más famosas, como los diálogos platónicos, o os "Nueve Libros de la Historia" de Herodoto conocido como “Padre de la Historia”, por haber acuñado el término, aunque también se le llama el “Padre de las Mentiras”, por su exageración y utilización de narraciones espectaculares.

La significación de historia para Herodoto era una investigación, o “para inquirir”, como señala el vocablo griego que da origen a la palabra, por lo que se denota en este momento histórico, que el interés por la historia no se relacionaba abiertamente con la política como sucedería después, incluso, cuando Tucídides quien sucede en el campo de la historia a Herodoto y trata temas políticos, su relato fue elaborado para no perder la memoria de los hechos pasados.

Durante este período, la temporalidad era percibida de manera cíclica debido en gran parte, a que se relacionaba con los ciclos de la naturaleza como: el nacimiento, crecimiento, decadencia y muerte, tomando la metáfora de la vida humana como hizo Dante Alighieri, o las seis edades de la historia de San Agustín.

Durante el período romano se continúa con esa percepción cíclica del tiempo, pero poco a poco, mientras más nos internamos en las edades del imperio romano (Principado, Dominado), observamos que los historiadores se van plegando cada vez más al poder, aunque no en el mismo sentido que tendrá varios siglos más adelante.

miércoles, 8 de marzo de 2023

¿Cómo se narró el ascenso al poder de Pisístrato por Plutarco, Aristóteles y Herodoto?

 

Pisístrato, tirano Grecia Arcaica.


El episodio de cómo Pisístrato toma el poder de la Polis ateniense a través de la astucia, fue narrado por el filósofo Aristóteles, en su obra "Constitución Ateniense", así como en la obra de Herodoto "Los Nueve Libros de la Historia", y la biografía de Solón que hallamos en Plutarco, mostrándonos un relato uniforme de los hechos, aunque con ciertas diferencias como veremos a continuación.

Las narraciones de este episodio han llegado a estos escritores mediante tradiciones antiguas, que a diferencia de los relatos escritos como los legados por estos pensadores, eran transmitidas de manera oral, refiriéndonos hechos del pasado lejano que a pesar de no poder demostrarse, o los cambios que se presentan luego del paso de diferentes generaciones contando estas historias.

Los relatos que se obtienen de estas tradiciones presentan una esencia de veracidad, que en el caso de Pisístrato, nos revelan una manera de llegar al poder utilizando el engaño.

Por otra parte, la figura de Pisístrato se suele anteponer a Solón, quien fue uno de los más importantes reformistas griegos, aunque tuvo que sufrir la antipatía de los ricos a quienes quitó ciertos beneficios, y de los pobres, quienes deseaban tomar las tierras de familias nobles, no satisfaciendo a ninguno, sentando todo su gobierno en el imperio de la ley; tal como lo cuentan los historiadores griegos.

Pisístrato engaña a los atenienses para conseguir una guardia armada


Observemos cuál fue el relato que nos ha legado Aristóteles sobre este episodio en particular, narrado en su obra "Constitución Ateniense".

“Considerado Pisístrato el más demócrata y habiéndose distinguido mucho en la guerra  contra los megareos, se hirió a si mismo y persuadió al pueblo, con el pretexto de que le había pasado esto por obra de sus adversarios, a que se le concediese una guardia personal, siendo Aristión el que redactó el decreto. Y, tomando a los que recibieron el nombre de maceros, se levantó con ellos contra el pueblo, y ocupó la Acrópolis en el año trigésimo segundo después de la promulgación de las leyes, siendo arconte Comeas. Se dice que Solón, cuando Pisístrato pidió la guardia, se opuso diciendo que era más sabio que los unos y más valiente que los otros; más sabio que cuantos no veían que Pisístrato aspiraba a la tiranía, y más valiente que los que viéndolo se callaban”.

En este fragmento observamos que la finalidad  del estagirita es sentar diferencias entre dos personajes que encarnan formas distintas de gobierno, a saber: Solón que se convierte en la figura del respeto a la ley, mientras que Pisístrato, utiliza el dolo y la astucia para burlarla.

Como Aristóteles en esta obra está estudiando las diferentes constituciones griegas, historiando además, de un hecho histórico, entiende que Solón ha observado las acciones de Pisístrato como peligrosas para el Estado ateniense, por lo que, decide retirarse de la política, sobre todo luego de observar como la mayoría se va con Pisístrato en este primer momento antes de descubrirlo, representando este momento el fin del gobierno de la ley. 

Veamos ahora de manera comparada las versiones de Plutarco en su biografía de Solón, y lo narrado por Heródoto en el primero de los Nueve Libros de la Historia, para observar las similitudes y diferencias que se perciben en el relato.

Herodoto de Halicarnaso. 

Comencemos con Heródoto.

 

“(…) Hízose herir a si mismo y a las mulas de su carroza, y se fue hacia la plaza como quien huía de sus enemigos, fingiendo que le habían querido matar en el camino de su casa de campo. Llegado a la plaza, pidió al pueblo que pues él antes se había distinguido mucho en su defensa (…) tuviesen a bien concederle alguna guardia para la seguridad de su persona (…)”.

A diferencia del estagirita, Heródoto nos amplía la información referente al hecho, contándonos como no solo se había herido Pisístrato a si mismo, sino que también había hecho lo mismo con “las mulas de su carroza”, corriendo hacia la plaza “como quien huía de sus enemigos”. 

Con estos hechos, el padre de la historia nos presenta una escena dramática, para mostrarnos a un Pisístrato engañador del pueblo, utilizando dicha estratagema para tomar el poder.

Si bien, Heródoto de Halicarnaso, nos refiere un mayor número de detalles la hora de narrar los hechos; no hace ninguna referencia al comentario atribuido a Solón, acerca de las intensiones de Pisístrato..


Plutarco

Pasemos ahora a revisar cómo el mismo hecho es narrado por Plutarco, en la descripción de la vida de Solón.

“Después que Pisístrato, lastimándose con sus propias manos, se llevar en carroza a la plaza, e invito al pueblo con hacerle creer que sus enemigos, por causa de la República, le habían ultrajado, siendo muchos los que con grande gritería se mostraban indignados del caso (…)”.

En el caso de Plutarco, observamos que existe una razón política para “matar a Pisístrato”, y esta era la República. 

Esta mención a la república que hace Plutarco, la hace porque nos está refiriendo un escenario político de Atenas convulso, luego de la partida de Solón.

Solón salió al exilio voluntario posterior al establecimiento de sus leyes, que prohibían la esclavitud por deudas, lo que provocó la exaltación de los ricos junto a la rapacidad de algunos pobres; en ese sentido, Solón estaba ubicado en el medio de ambos grupos, evitando que las pretensiones de unos y otros acabasen con el gobierno ateniense. 

Para comprender estas afirmaciones sobre el papel de Solón, una de las principales fuentes para el estudio, son sus poemas, utilizados en las obras de Plutarco y el Pseudo Aristóteles.

No obstante, en Plutarco si observamos la mención al comentario atribuido a Solón, silenciado por Heródoto, haciendo énfasis en el conflicto entre ricos y pobres, de la sociedad ateniense de aquellos días.

“Más viendo que los pobres decididos a servir a Pisístrato, movían alborotos, y que los ricos se retiraban sobrecogidos de miedo. Se retiro también, diciendo que era más avisado que los unos y más alentado que los otros; más avisado que los que no comprendían qué era lo que en realidad había habido, y más alentado que los que comprendiéndolo, temían contrarrestar a la tiranía (…)”.

Una vez más, vemos el contraste entre ambas clases en disputa, además de catalogar la llegada de Pisístrato, como una tiranía.

No obstante para finalizar, es importante señalar que a pesar de ser reseñado como un tirano que engañó al pueblo varias veces para acceder al poder, Aristóteles, Plutarco, Herodoto, Tucidides señalan que su gobierno fue popular entre las clases atenienses, además de traer varios avances en todas las áreas de la cultura griega.

sábado, 25 de febrero de 2023

San Agustín y el Quiebre de la Percepción Cíclica de la Historia en el Mundo Grecorromano

 


Herodoto, "El Padre de la Historia".

Por: Leopoldo Ágreda Lovera.

La civilización occidental en varios aspectos es heredera de aquel mundo clásico greco-romano que ha llegado hasta nuestros días con filósofos como Sócrates, Platón y Aristóteles, poetas como Homero o Hesiodo, junto a historiadores como Herodoto, Tucidides.

Del período romano se puede rescatar la vasta influencia en el aspecto jurídico, su sofisticada ciencia militar, incluyendo a pensadores como Cicerón, Seneca, entre otros. 

No obstante, la visión de la historia que más influencia ha tenido en el desarrollo del conocimiento histórico occidental no ha venido de este mundo, por el contrario, la concepción occidental de la historia es heredera de la explicación que ofrece San Agustín, luego de reflexionar sobre el saqueo de Roma, acaecido en el año 410 D.C, en su obra monumental “Ciudad de Dios”.


San Agustín de Hipona, autor de la "Ciudad de Dios".

El mundo greco-romano, observaba la historia de dos maneras particulares; una de ellas (la historia como maestra de vida) quedaría vigente hasta el siglo XVIII, mantenida aún por los pensadores ilustrados, la otra de ellas (la visión cíclica de la historia), sería fustigada por San Agustín, en su importante obra “Ciudad de Dios”, trayendo una nueva concepción del tiempo en la historia.

La primera de estas visiones particulares de la historia por el mundo greco-romano, es la visión de la historia como maestra de vida, en este sentido, a través del estudio de los hechos humanos anteriores a nuestra época, se podría tener un acceso al conocimiento de las causas y consecuencias de las grandes glorias y las peores miserias, para de alguna forma u otra, poder evitarlas no repitiendo sus errores, o saber a que atenerse cuando ciertos procesos se llevaran a cabo. 

Esta visión de la historia como maestra de la vida, es patente aún en los filósofos de la ilustración, como señala Martín Caparros, en el estudio preliminar de la obra de Voltaire “Filosofía de la Historia”, que a través de una cita de Lord Bolingbroke, nos refiere: “(…) la historia es la filosofía que nos enseña por medio de ejemplos cómo debemos conducirnos en todas las circunstancia de la vida pública y privada; por tanto, debemos enfrentarla con espíritu filosófico (…)”. Esta visión solo sería superada en el siglo XIX, con el avance de nuevas metodologías y escuelas de pensamiento.


Representación del "Eterno Retorno". 

La segunda de estas visiones es la visión cíclica de la historia, la cual, fue muy importante entre griegos y romanos, gracias a la observación de los diferentes ciclos naturales, en los que veían una correspondencia con los ciclos de las sociedades humanas, comparándolos incluso con las etapas de la existencia, es decir las edades de: nacimiento, desarrollo, decadencia y muerte, muy común para explicar el auge y caída de grandes civilizaciones. 

Esta concepción cíclica de la historia es cambiada en el pensamiento occidental, por San Agustín de Hipona en su “Ciudad de Dios”. 

En esta obra el filósofo cristiano nos explica las causas de la caída de Roma, por parte de las tropas “bárbaras” de Alarico, mediante el argumento teológico que indica, que Dios permitió la caída y el saqueo de Roma por darles éstos, una mayor prioridad a la carne que al espíritu. 

Mediante estos argumentos San Agustín, no solo muestra diversas explicaciones del espíritu y la carne, del bien y del mal, del libre albedrío, y la libertad, sino que puede considerarse el primer filósofo de la historia, ya que a través de ese estudio del espíritu y el alma humana que todos compartimos, ofrece consideraciones de alcance global, rompiendo con la visión cíclica de la historia, al introducir la idea de la teleología, es decir, el fin último de la especie humana que es la conquista del bien y la virtud. 

En este sentido la unificación con Dios, que es a donde los cristianos y San Agustín, aspiran llegar dándole prioridad al espíritu por encima de la carne, es considerada el fin de la historia. 

Esta idea teleológica será retomada por los filósofos posteriores en occidente, y cambiarían el fin último que veía San Agustín, por el progreso de la humanidad racional, el triunfo de la ciencia y la técnica, la abolición de los falsos ídolos, entre otros.

Andrew Johnson, la élite esclavista del sur y las enmiendas del Congreso

  Andrew Johnson, 17 Presidente de Estados Unidos Por: Leopoldo Ágreda Lovera. A pesar de que Andrew Johnson en la época del presidente L...